En Colombia existen distintas
políticas públicas en las que se rigen las orientaciones sobre la enseñanza y
el aprendizaje de una segunda lengua. Dentro de las más representativos se
encuentran los Lineamientos de Procesos
Curriculares en Idiomas Extranjeros (1998) y la Guía N° 22 de Estándares
Básicos de Competencias en Lenguas Extranjeras: Inglés (2006). A partir de
una lectura cuidadosa de éstos se puede determinar el imaginario que se tiene
sobre bilingüismo desde la esfera escolar; ¿cuál es el sentido que se le da? ¿Para
qué ser bilingüe?
Si bien, el
entendimiento de estas guías es fundamental para nuestra práctica docente en
lenguas, porque abarca el enfoque que debemos darle a la misma. Los
lineamientos ahondan en el currículo, siendo los principios básicos del mismo,
mientras los estándares se detienen en los logros que cada grado debe adquirir,
pues son más específicos. En la Guía 22, se puede evidenciar que gira en torno
a las necesidades del aprendizaje del inglés, es decir se dan razones
constantemente sobre las oportunidades que se generan a partir de la
interacción con el mundo globalizado.
Cuando se aglomeran las
características principales de cada una de estas guías uno se da cuenta de que
puede sacar muchas cosas interesantes de allí, pero al mismo tiempo, uno se da
cuenta de que hay una imposición, la cual se establece para que los estudiantes
se apuren a estudiar inglés; es como una especie de prisa en la que los
estudiantes deben estar inmersos, sin estar, en muchos casos, conscientes del
sentido de su aprendizaje. En esta misma línea, es importante resaltar que la
enseñanza de un idioma extranjero es un asunto que debe tomarse con cuidado, por
el contexto real del país ¿De verdad la enseñanza del inglés suple las
necesidades de aprendizaje de un estudiante?
Como maestros en formación
debemos asumir un rol en el que seamos conscientes del por qué enseñamos
inglés; lo más importante es crear herramientas a partir de la enseñanza, para
que los mismos estudiantes sean quienes encuentren el sentido de su propio
aprendizaje, sean, además, quienes ejerzan su autonomía para expandir por medio
de una segunda lengua, su conocimiento.



