miércoles, 16 de noviembre de 2016

Bilingüismo

En Colombia existen distintas políticas públicas en las que se rigen las orientaciones sobre la enseñanza y el aprendizaje de una segunda lengua. Dentro de las más representativos se encuentran los Lineamientos de Procesos Curriculares en Idiomas Extranjeros (1998) y la Guía N° 22 de Estándares Básicos de Competencias en Lenguas Extranjeras: Inglés (2006). A partir de una lectura cuidadosa de éstos se puede determinar el imaginario que se tiene sobre bilingüismo desde la esfera escolar; ¿cuál es el sentido que se le da? ¿Para qué ser bilingüe? 

Si bien, el entendimiento de estas guías es fundamental para nuestra práctica docente en lenguas, porque abarca el enfoque que debemos darle a la misma. Los lineamientos ahondan en el currículo, siendo los principios básicos del mismo, mientras los estándares se detienen en los logros que cada grado debe adquirir, pues son más específicos. En la Guía 22, se puede evidenciar que gira en torno a las necesidades del aprendizaje del inglés, es decir se dan razones constantemente sobre las oportunidades que se generan a partir de la interacción con el mundo globalizado.

Cuando se aglomeran las características principales de cada una de estas guías uno se da cuenta de que puede sacar muchas cosas interesantes de allí, pero al mismo tiempo, uno se da cuenta de que hay una imposición, la cual se establece para que los estudiantes se apuren a estudiar inglés; es como una especie de prisa en la que los estudiantes deben estar inmersos, sin estar, en muchos casos, conscientes del sentido de su aprendizaje. En esta misma línea, es importante resaltar que la enseñanza de un idioma extranjero es un asunto que debe tomarse con cuidado, por el contexto real del país ¿De verdad la enseñanza del inglés suple las necesidades de aprendizaje de un estudiante?  


Como maestros en formación debemos asumir un rol en el que seamos conscientes del por qué enseñamos inglés; lo más importante es crear herramientas a partir de la enseñanza, para que los mismos estudiantes sean quienes encuentren el sentido de su propio aprendizaje, sean, además, quienes ejerzan su autonomía para expandir por medio de una segunda lengua, su conocimiento. 

martes, 15 de noviembre de 2016

Una parte de lo que soy


No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo. 


Óscar Wilde



Cualquiera puede coger una cámara y grabar, grabar lo que sea, y se pueden encontrar cosas bastante interesantes. A mí me gusta capturar escenas de todo orden, ¿quién dijo que debía tener cámara profesional para hacerlo? simplemente cojo mi celular... ¡y sale! 
Sin embargo, grabar para presentarse a sí mismo como un personaje es, en verdad, un gran desafío. Éste ha sido un ejercicio que he intentado hacer, mostrar una parte de lo  que soy. 

¿Por qué fue difícil? porque enfrentarme a mí misma implicó escuchar mis diferentes "yo", para dejar salir uno solo.  






sábado, 29 de octubre de 2016

Espacios de ciudad: connotaciones

Desde la antropología se ha abarcado el concepto de monumentalidad, el cual gira principalmente en torno al concepto de ciudad: ¿cómo ésta nos da identidad? las construcciones de la ciudad son precisamente el primer acercamiento para llegar a la respuesta de tal pregunta; cada espacio representa la manera como planeamos la ciudad. Aunque es posible afirmar que no necesariamente las construcciones tienen que ser monumentales, pues a todas ellas se les va a significar de algún modo porque son creaciones que simbolizan la identidad cultural.

En el caso de Medellín, me genera cierto asombro que el propósito y el diseño que los arquitectos y los ingenieros le dan a las construcciones se planee de un modo y luego, la gente le de otro sentido a esa creación. Es decir, el arquitecto construye algo con un fin establecido, pero la gente lo utiliza como quiere. Por ejemplo, el Parque de los Pies Descalzos es un parque que, en un principio, fue construido para los ejecutivos de Empresas Públicas de Medellín, para que salieran a descansar allí después de trabajar; los chorros de agua fueron puestos para refrescar la ciudad, y la pregunta es ¿para qué los utiliza la gente? El hecho es que este lugar se convirtió en un espacio de recreación para la comunidad, pues solo basta ver la manera como las personas van a disfrutar con sus familias o amigos al parque, basta pasar por allí para confirmar que los chorros de agua se convirtieron en piscinas.  


Hacer una lectura de ciudad en Medellín es bien interesante, me doy cuenta de que la gran construcción monumental no es solo la construcción, es lo que la gente connota y simboliza.

viernes, 28 de octubre de 2016

21 gramos

Hace poco me vi  la película 21 gramos, dirigida por Alejandro Gonzáles Iñarritú, quedé tan atónita que no sabía cómo reaccionar ante ésta. Por un lado, trabaja temas que son en su esencia, complejos de asumir, explicar y entender y por otro lado, la técnica de la estructura de la película  es muy confusa, empezando porque no es lineal, pues hay un juego constante en el que presenta simultáneamente tiempos, lugares y personajes sin prevenir al espectador del cambio.   

Intentaré mencionar aquí algunos de los temas que explora la película y las preguntas o comentarios que me surgieron a partir de ellos. Quisiera algún día, desarrollar uno por uno de manera más profunda, a partir de experiencias reales, con diferentes personas para ver las perspectivas. Éstos son: el trasplante de órganos, ¿qué pasa con una persona después del proceso de un trasplante de corazón?; la muerte y el duelo, ¿de qué manera nos afectan los muertos a los vivos?; el infortunio, tan imprevisible, tan natural, que la vida puede cambiarnos en un segundo; el sentido de la vida, ¿a qué o a quién le otorgamos éste?; lo verdadero, ¿qué es lo verdadero? ¿qué es nuestro?, ¿qué nos pertenece? ¡Nada nos pertenece!

Hay una escena muy particular en la que quiero enfatizar un asunto, y es cuando están sucediendo  muchas acciones, pero la música, las voces y demás ruidos se paran, dejan de sonar; el espectador ve lo que sucede, los gestos corporales, ve que los personajes hablan, pero no puede escuchar. Esta escena es hermosa porque tiene que ver precisamente con las emociones del ser humano, tiene que ver con aquellos momentos en los que uno no quiere escuchar a nadie,  sin importar lo que pase afuera. Esta escena representa los muchos momentos en los que queremos escapar de todo lo que nos sucede, simplemente estar en paz por un momento, sin escuchar RUIDO; solo la voz interior.       

domingo, 9 de octubre de 2016

Con mirada crítica

Para empezar, no es que me gusten mucho los noticieros, pues soy de las que cada vez que veo uno lo miro y lo escucho con cierta sospecha, tanto por su contenido como por la forma en que lo produce, es decir, por sus características: la extravagancia de la música, del lenguaje, de las imágenes, de los presentadores..., ¿De verdad solo pretenden informar? O ¿será que quieren vender algo más?     

No pretendo invalidar estos espacios, los cuales predominan en los intereses de la sociedad, sino cuestionar  su calidad. Los noticieros se han convertido evidentemente en una herramienta de comunicación que ha servido, no sé si realmente para difundir situaciones o hechos, pero sí para construir realidades que se inscriben dentro de un marco sociocultural. Pese a esto, es preciso reconocer que hoy en día las noticias no son noticias, pues construyen representaciones sin sentido que responden, en su mayoría, a intereses comerciales que lo único que buscan es “dar de qué hablar” al público, para atraer más espectadores. Con la finalidad de lograr sus objetivos, pasan por encima de las personas como si fueran una mercancía.

Hace unos días me di a la tarea  de recorrer algunos noticieros con la finalidad única de observar la manera como mostraban las opiniones de la gente y pues, me encontré con que cada vez que entrevistaban a alguien era como si estuvieran etiquetando un producto;  cada persona pasaba tan rápido que a veces, cortaban su discurso sin haber terminado. Es increíble, ni siquiera se detenían a escuchar  el mensaje, a analizarlo críticamente. El respeto hace rato pasó a otro plano para los noticieros.   

Las propuestas de los noticieros se rigen más por la competitividad que se da entre los mismos, creando así el afán de mostrar las noticias desde una perspectiva amarillista, que busca impresionar a la gente para elevar la sintonía; la noticia no está hecha para informar sino para dominar las sensaciones y las emociones de un público, pasando por sus sentimientos y su dignidad como personas.    

Es claro que de este modo, la objetividad de la información se pierde, por lo que creo que la consciencia social juega un papel prominente, pues solo al adquirir esta habilidad se puede preguntar si se escucha realmente lo que es. De lo contrario, si se tiene un papel pasivo, lo que se logra es estar dentro de unas lógicas que manipulan la manera de entender la realidad.  

No hay que tragar entero todo lo que aparenta ser verdad. 

sábado, 8 de octubre de 2016

Solo hablar... ¿Solo hablar?

Me genera cierta curiosidad que el asunto que ha tomado gran relevancia  para la sociedad colombiana en los últimos días, gire en torno al tema del plebiscito por la paz, por lo que ha impactado las formas de pensar de los colombianos. Pero más me ha asombrado que después de que éste tuvo lugar el día dos de octubre, y se dieron a conocer los resultados del mismo, las discusiones estallaron con más potencia aun cuando antes  del plebiscito se hacían debates, campañas y se promovía por una posición en pro o en contra de éste y no hayan surgido reacciones tan fuertes. Hoy, todos hablan del tema; en las esquinas, en los negocios, en las empresas, en los paraderos de buses, en el metro, en los colegios, en las Universidades, en los hospitales, en todos los lugares,  con o sin dominio, pero hablan, hasta tal punto de ocasionar disputas o altercados por defender una postura.

No intento estimar que eso sea bueno o malo, pues el problema no es que la gente hable, el problema radica, principalmente en el respeto hacia el otro, pues se ha hecho bastante complicado habitar en un mundo que no acepta y no tolera la diferencia ¿Cómo es posible una convivencia así? Mientras se considere que lo propio es lo único verdadero, nunca la escucha tendrá su merecida parte para la construcción de una mejor significación de las cosas. Lo que intento declarar aquí es que la escucha permite entender que hay otros horizontes, que también pueden o no tener sentido, y ésta se da cuando se respeta al otro.
La claridad que puedo hacer frente a este asunto que ha tomado un rol activo desde todos los ámbitos, es que se habla y se habla, pero no se escucha.

No significa ser ignorante o violento el que piense distinto.


lunes, 26 de septiembre de 2016

Fuga indiscreta

Un día claro y el cielo azul, después, una noche oscura y el cielo estrellado; un intenso día.

Casi media noche, la travesía, iluminada por la luz radiante de la luna, hija de la noche.

El caminante, emprendido por un nuevo rumbo: temeroso.  

Acogido, pero desvelado por las frías sombras de la oscuridad, cautivadas por el  sereno fresco, relente de la noche.

El descanso perdido, ahora ahogado por su silencio sin respuesta.

Su partida, muda y sin resuello alguno;  ni una palabra, ni una carta.

Pero su mirada, inquietante, y a su vez tan penetrante.


Los ruidos de su ser, explosivos escandalosos. 

sábado, 17 de septiembre de 2016

¿Y qué tal si contemplamos un poco?




Basta observar para darse cuenta de la belleza que habita en el mundo, basta admirar  para escucharla y así, suspirar  un agradecimiento ávido. 





¿Qué es lo verdadero? Cuando buscamos  esclarecer lo que no es tan evidente, cuando la contemplación permite ver  lo que otros no ven, es cuando vivimos con más aferro porque vemos que hay tantos mundos por conocer, tantos mundos por explorar...



Se topó con otro mundo en el camino y se dejó perder en éste y éste en él; la confusión se instaló con desespero.  





Allí he permanecido con la mirada fija; todos se han ido,  sólo queda la vieja casa que se desvanece  en el pasado como se desvanece la tarde que apaga la noche.  










domingo, 11 de septiembre de 2016

Manual de instrucciones para volarse de una clase


Ahora que la vida universitaria se ha vuelto tan monótona, se hace necesario romper con esa rutina que nos fastidia tanto, para ello hay que divertirse un poco, considere que es solo de vez en cuando. Hay infinitas maneras de hacerlo, como simplemente volarse de una clase. Se recomienda que ésta no sea de su agrado y le resulte aburrida. Puede parecer estúpido, sí,  pero no lo es, ¡piense, por el amor de Dios! Usted también merece un respiro.
Siga detenidamente los siguientes pasos:
  • No piense usted que va a ser irresponsable por lo que va a hacer, no, ni mucho menos.
  • No piense en las consecuencias.
  • Olvide las palabras de su profesor: “es muy importante venir a clase, si acumulan “X” faltas cancelan el curso”.
  • Desee estar en otro lugar y piense en escapar a éste.
  • No tema, sea decidido y arriésguese.
  • Váyase a hacer lo que consideró inicialmente.
  • Solo diviértase.
  • No se arrepienta.
  • Si no lo ha hecho nunca, inténtelo, será una experiencia imborrable.
  • Después, asuma con responsabilidad que "el mundo se le cae encima".

Nota: tenga en consideración que estos son los momentos que usted disfrutará más, aventúrese a hacer algo que lo saque de sí mismo, que lo haga sentir diferente. ¿Quién dijo que eso era malo?


Como come


Cerca de la estación Madera me encontraba en una caseta de comida, me estaba engullendo una empanada. De pronto,  alcancé a ver  a un chico de apariencia descomplicada, llevaba una cachucha con la visera ubicada en la parte trasera de su cabeza, la cual estaba adornada con un cordón que formaba un letrero que decía RAP. Por su expresión, se notaba algo molesto. La gente que venía detrás de él, susurraba: “¡qué se cree este tipo, acaso el metro es pa él solo!”.


Al cabo de un rato, lo encuentro cerca de la estación hospital, en una caseta de buñuelos, está junto con otro chico de su misma apariencia que le dice que si no se pone el botón que le falta en su camisa, se ve más gamín de lo que parece.     

viernes, 26 de agosto de 2016

Lo más sombrío

Miedo, miedo infalible que embarga mi cuerpo y descompone mi alma; abrumadora sensación que se ensaña sin piedad como cuando un niño se pierde en medio de un lugar concurrido. Me hace vacilar perdiendo así el sosiego que encauza mi pensamiento y que reboza mi ser. Solo basta suspirar  un segundo y entender que aún falta vivir la vida, con su esplendor y su austeridad.  Basta suspirar para sentir el miedo sombrío que trilla y encarna mi realidad.

Miedo de despojar mi miedo en tan íntimos sentimientos convertidos en palabras tan ajenas a mi silencio solitario.   

miércoles, 17 de agosto de 2016

Mi personaje, siempre en mí...

Hace unos días, relativamente una semana, estaba buscando apresuradamente unos papeles en el cajón donde guardo mis cuadernos, mis carpetas y mis libros, cuando de repente, me topé con una carátula azul en la que había solo una parte de una imagen de una mujer sentaba, la cual poseía cierta mirada inquietante, distraída en medio de una confusión. Al ver esta imagen junto con el título que sobresalía en la carátula: Siempre Alice, tomé asiento para recordar lo que este libro me evocaba, olvidando el fin por el que estaba allí.

Cómo no contemplar mi segundo libro favorito, después de Noches Blancas. Empecé a recapitular la historia y el “detrás” de los personajes. Alice Howland, quien es la protagonista del libro, tiene que afrontar una enfermedad inesperada que va a cambiar su vida y por ende, a distorsionar sus proyectos: alzheimer. Es precisamente su manera de sentir, de vivir su experiencia lo que la convierte en mi personaje favorito.

Cada vez que escucho la palabra “Alzheimer”, viene a mis recuerdos Alice, con  su experiencia, con su perenne dolor, que la llevó a perderse dentro de sí. Era muy común para mí  escuchar hablar de esta enfermedad, pero, desde lo externo, desde lo frívolo, pues no causaba nada en mí, hasta que Alice llega y me impulsa a cuestionarme desde una dimensión intrínseca, íntima de lo que habita a una persona con una enfermedad como Alzheimer; Alice me impulsó a transformar esa abulia en la que estaba, me impulsó a ser más sensible.

Alice es una mujer fuerte, pero sola. A pesar de que su familia está ahí, nadie sabe de sus miedos ni de sus más profundos sentimientos, ¿cómo puede ser esto? Pero, no te preocupes Alice, yo estoy escuchándote, yo sé por lo que estás pasando ahora. Por eso, siempre estarás en mí.   







jueves, 11 de agosto de 2016

Oyente anónima

Esta mañana, durante el recorrido habitual que hago para llegar a la Universidad, escuché hablar en el metro a dos jóvenes que iban junto a mí, dejar de escucharlos se hizo ineludible debido a que el volumen de su voz era alto. Su registro lingüístico era informal, por lo que me dio a entender que la relación que tenían estos dos jóvenes era muy cercana, pues el parlache fue su vía de comunicación; debo precisar que no entendí muchas de sus expresiones. La expresividad corporal que manejaban era asaz espontánea, lo cual me divirtió mucho y entretuvo mi viaje para así hacerlo más corto.

Uno de sus tantos temas de conversación cobijó a sus profesores de noveno del año pasado. Al parecer, uno de estos jóvenes no tuvo mucho éxito académicamente ni personalmente con respecto a la relación o vínculos que estableció con ellos en un colegio x de la ciudad; no memoricé el nombre.  Algunas de las expresiones que utilizó quien tuvo la experiencia fueron: “ese cucho era mera cuchilla, solo le interesaba corchalo a uno”, “yo nunca entendía nada, por eso me aburrí y empecé a ser indisciplinado. Entonces me la montó y perdí la materia, pero cuando la reforcé, le puse toda la moral pa ganar eso y el man me puso dos punto cinco pa jodeme la vida, dizque eso estaba malo, fue lo que dijo”.

En ese momento dejé de escucharlos con atención porque dentro de mí empezaban a deambular ciertas inquietudes sobre ese tipo de maestros: ¿para qué tiene un maestro conocimiento si no le sabe llegar al estudiante? ¿cómo tener calidad educativa si los profesores no entienden la realidad de sus estudiantes? ¿cómo pueden ser tan distantes los caminos o los rumbos de un estudiante y un maestro? Pues los propósitos de los estudiantes van por un lado y los de los maestros van por otro, y estos últimos, ¿no deberían ceñirse más a encauzar los proyectos de sus alumnos?...

En fin, cuando volví a escuchar la conversación habían avanzado un poco más, pues el chico comparaba a los profesores que tuvo en el grado noveno y los que tiene ahora. Inferí de inmediato que se había cambiado de colegio y sí, pues esto fue lo que advirtió: “…nooo parce, ahora que estoy en el Ferrini veo que las cosas son muy diferentes. Los profesores lo respetan más a uno, lo consideran más, nunca lo tratan mal y comprenden mucho, pero eso es porque uno paga. Eso es lo bueno de los colegios privados, es porque uno está pagando, si no me tratarían igual que en el otro…”


En ese momento el metro se detuvo en la estación San Antonio. No obstante, debía abandonar el vagón y la conversación para abordar la línea B del metro. Precisamente escribo esto porque esta situación me hizo pensar en muchos asuntos: aparte de la experiencia tan degradante que los jóvenes abarcaron de sus profesores de un colegio oficial, también me hizo pensar en la manera como el habla se caracteriza por ser tan espontánea, ya que no se planea como debe hacerse en la escritura. Eso la hace majestuosa puesto que ese acto se hace necesariamente correcto porque cada quien habla como puede.

viernes, 5 de agosto de 2016

La literatura y el cine, un espectáculo


El hombre a través de la facultad de creación ha traspasado las barreras de la imaginación para inventar y crear cosas como una escultura, una pintura, una novela, un poema, un graffiti o una película como medios de expresión, precisamente para buscar una identidad o más bien, para construirla. A eso se le denomina comúnmente como arte; el plasmar con efusividad esas inspiraciones que hacen parte de la realidad que cada uno habita. Es lo bonito del lenguaje, me parece a mí, la capacidad de comunicar algo, aun mejor, la capacidad de poder hacer con el lenguaje formas del mundo para representarlo y simbolizarlo por medio de nuestros pensamientos, que adquieren sentido cuando el hombre mismo los describe.

Los seres humanos tratamos de explicar las cosas que nos pasan y que muchas veces no podemos esclarecer y por eso, las recreamos. Es decir, las experiencias extrañas o curiosas que vivimos y sentimos, las recreamos por medio de las diferentes narrativas como opiné anteriormente: la literatura, el arte o el cine. Es por ello que resulta muy peculiar cuando uno como espectador llega al extremo de amar a un personaje, ¿por qué? Porque uno comprende que se identifica con el otro.

Por ende, desde mi experiencia, tanto la literatura como el cine son prácticas que se enmarcan socialmente, pues no somos nada sin el  otro. Pongo el caso de un niño, cuando un niño quiere ser como Peter pan porque la magia de la historia le ha hecho creer que vuela. Desde la concepción de este, el cine es magia y este se aventura a sentir y a vivir la historia.

La historia de un libro o una película se alberga en mí cuando yo empiezo a vivenciar ciertas sensaciones, emociones e impresiones que me producen las escenas como efecto de lo que va a  pasar en la historia. Es decir, el acontecimiento, que hablando en términos literarios  es lo que genera la tensión para mantener al lector ansioso y en la espera de lo que va a suceder con el gancho de la historia. Siempre que termino de ver una película o leer una historia quiero alargarla, quiero que no se termine ahí, quiero simplemente hablar de ésta.  

Mi experiencia respecto a las novelas y al cine tiene que ver con el atrevimiento y la osadía con que se pone a jugar el lenguaje, el cual, permite plasmar esas otras realidades que se desmantelan en cada escena y que emergen a su vez, de una duda, una crisis, un apuro o una penuria que el artista ha vivenciado con el fin de superar los miedos humanos, resaltar lo bueno que ha hecho o simplemente para liberarse.

Ver una buena película de la mano con la literatura representa para mí cierta magia, que pone en escena y que devela un espectáculo en el que el espectador se sumerge en una aventura o una realidad de carácter verosímil en donde las situaciones de la película o los mismos personajes tienen un sentido transformador, pues me hace sentir sensaciones, sentimientos en los que me quedo pensando con asombro. ¡Si una película o una novela no hacen nada en mí es porque carecen de atracción, o quizá, no les doy la oportunidad por alguna razón, de aventurarme y comprometerme a vivir su historia! 

lunes, 1 de agosto de 2016

El poder del habla

Teniendo como fundamento la Jornada Mundial de la Juventud, evento de orden cristiano-católico que tuvo lugar en Cracovia, Polonia apenas hace una semana, me permito plasmar mi total asombro y admiración acerca de la oralidad del sumo pontífice, el papa Francisco, o más bien, de su poderosa influencia en las personas gracias a su lenguaje oral y escrito. Este personaje ha sabido llegar a cada una de estas sin importar su culto religioso por lo que ha obtenido gran admiración. 

El lenguaje permite develar y describir la realidad que encarna una persona, la realidad que encarnan sus pensamientos; es muy bonito para mí aplicar lo majestuoso del lenguaje en el actuar del papa Francisco, en su discurso, en sus escritos y por supuesto, en los efectos que produce a la sociedad. Es decir, en la escucha de la gente. Digo esto no por especulaciones sino porque he tenido la experiencia y lo he vivido. Realmente sus palabras me motivan y me dan aliento para seguir; escucharlo me es una actividad placentera pero también leer sus textos me ayuda a transformar mis pensamientos y a dotar la realidad de significado. 

El significado, quiero aclarar, es en este caso expresado de manera oral o escrita, pues cada quien dota de sentido la realidad propia a través de los pensamientos reflejados en el lenguaje. Lo cual, me recuerda a Wittgenstein, quien afirma que el significado es algo subjetivo, no objetivo; esto me lleva a pensar que cuando el papa Francisco se expresa tiene poder hacia los otros ya que esos significados que cada ser humano dota de sentido pueden influir o no en la manera como los otros ven la vida. 


A pesar de la distancia física, me he dado cuenta que sus mensajes hacen presencia porque llegan a comprender mi realidad. Es así como el discurso que una persona posee evidencia el horizonte con que mira la vida. 



"Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo". Wittgenstain