viernes, 26 de agosto de 2016

Lo más sombrío

Miedo, miedo infalible que embarga mi cuerpo y descompone mi alma; abrumadora sensación que se ensaña sin piedad como cuando un niño se pierde en medio de un lugar concurrido. Me hace vacilar perdiendo así el sosiego que encauza mi pensamiento y que reboza mi ser. Solo basta suspirar  un segundo y entender que aún falta vivir la vida, con su esplendor y su austeridad.  Basta suspirar para sentir el miedo sombrío que trilla y encarna mi realidad.

Miedo de despojar mi miedo en tan íntimos sentimientos convertidos en palabras tan ajenas a mi silencio solitario.   

miércoles, 17 de agosto de 2016

Mi personaje, siempre en mí...

Hace unos días, relativamente una semana, estaba buscando apresuradamente unos papeles en el cajón donde guardo mis cuadernos, mis carpetas y mis libros, cuando de repente, me topé con una carátula azul en la que había solo una parte de una imagen de una mujer sentaba, la cual poseía cierta mirada inquietante, distraída en medio de una confusión. Al ver esta imagen junto con el título que sobresalía en la carátula: Siempre Alice, tomé asiento para recordar lo que este libro me evocaba, olvidando el fin por el que estaba allí.

Cómo no contemplar mi segundo libro favorito, después de Noches Blancas. Empecé a recapitular la historia y el “detrás” de los personajes. Alice Howland, quien es la protagonista del libro, tiene que afrontar una enfermedad inesperada que va a cambiar su vida y por ende, a distorsionar sus proyectos: alzheimer. Es precisamente su manera de sentir, de vivir su experiencia lo que la convierte en mi personaje favorito.

Cada vez que escucho la palabra “Alzheimer”, viene a mis recuerdos Alice, con  su experiencia, con su perenne dolor, que la llevó a perderse dentro de sí. Era muy común para mí  escuchar hablar de esta enfermedad, pero, desde lo externo, desde lo frívolo, pues no causaba nada en mí, hasta que Alice llega y me impulsa a cuestionarme desde una dimensión intrínseca, íntima de lo que habita a una persona con una enfermedad como Alzheimer; Alice me impulsó a transformar esa abulia en la que estaba, me impulsó a ser más sensible.

Alice es una mujer fuerte, pero sola. A pesar de que su familia está ahí, nadie sabe de sus miedos ni de sus más profundos sentimientos, ¿cómo puede ser esto? Pero, no te preocupes Alice, yo estoy escuchándote, yo sé por lo que estás pasando ahora. Por eso, siempre estarás en mí.   







jueves, 11 de agosto de 2016

Oyente anónima

Esta mañana, durante el recorrido habitual que hago para llegar a la Universidad, escuché hablar en el metro a dos jóvenes que iban junto a mí, dejar de escucharlos se hizo ineludible debido a que el volumen de su voz era alto. Su registro lingüístico era informal, por lo que me dio a entender que la relación que tenían estos dos jóvenes era muy cercana, pues el parlache fue su vía de comunicación; debo precisar que no entendí muchas de sus expresiones. La expresividad corporal que manejaban era asaz espontánea, lo cual me divirtió mucho y entretuvo mi viaje para así hacerlo más corto.

Uno de sus tantos temas de conversación cobijó a sus profesores de noveno del año pasado. Al parecer, uno de estos jóvenes no tuvo mucho éxito académicamente ni personalmente con respecto a la relación o vínculos que estableció con ellos en un colegio x de la ciudad; no memoricé el nombre.  Algunas de las expresiones que utilizó quien tuvo la experiencia fueron: “ese cucho era mera cuchilla, solo le interesaba corchalo a uno”, “yo nunca entendía nada, por eso me aburrí y empecé a ser indisciplinado. Entonces me la montó y perdí la materia, pero cuando la reforcé, le puse toda la moral pa ganar eso y el man me puso dos punto cinco pa jodeme la vida, dizque eso estaba malo, fue lo que dijo”.

En ese momento dejé de escucharlos con atención porque dentro de mí empezaban a deambular ciertas inquietudes sobre ese tipo de maestros: ¿para qué tiene un maestro conocimiento si no le sabe llegar al estudiante? ¿cómo tener calidad educativa si los profesores no entienden la realidad de sus estudiantes? ¿cómo pueden ser tan distantes los caminos o los rumbos de un estudiante y un maestro? Pues los propósitos de los estudiantes van por un lado y los de los maestros van por otro, y estos últimos, ¿no deberían ceñirse más a encauzar los proyectos de sus alumnos?...

En fin, cuando volví a escuchar la conversación habían avanzado un poco más, pues el chico comparaba a los profesores que tuvo en el grado noveno y los que tiene ahora. Inferí de inmediato que se había cambiado de colegio y sí, pues esto fue lo que advirtió: “…nooo parce, ahora que estoy en el Ferrini veo que las cosas son muy diferentes. Los profesores lo respetan más a uno, lo consideran más, nunca lo tratan mal y comprenden mucho, pero eso es porque uno paga. Eso es lo bueno de los colegios privados, es porque uno está pagando, si no me tratarían igual que en el otro…”


En ese momento el metro se detuvo en la estación San Antonio. No obstante, debía abandonar el vagón y la conversación para abordar la línea B del metro. Precisamente escribo esto porque esta situación me hizo pensar en muchos asuntos: aparte de la experiencia tan degradante que los jóvenes abarcaron de sus profesores de un colegio oficial, también me hizo pensar en la manera como el habla se caracteriza por ser tan espontánea, ya que no se planea como debe hacerse en la escritura. Eso la hace majestuosa puesto que ese acto se hace necesariamente correcto porque cada quien habla como puede.

viernes, 5 de agosto de 2016

La literatura y el cine, un espectáculo


El hombre a través de la facultad de creación ha traspasado las barreras de la imaginación para inventar y crear cosas como una escultura, una pintura, una novela, un poema, un graffiti o una película como medios de expresión, precisamente para buscar una identidad o más bien, para construirla. A eso se le denomina comúnmente como arte; el plasmar con efusividad esas inspiraciones que hacen parte de la realidad que cada uno habita. Es lo bonito del lenguaje, me parece a mí, la capacidad de comunicar algo, aun mejor, la capacidad de poder hacer con el lenguaje formas del mundo para representarlo y simbolizarlo por medio de nuestros pensamientos, que adquieren sentido cuando el hombre mismo los describe.

Los seres humanos tratamos de explicar las cosas que nos pasan y que muchas veces no podemos esclarecer y por eso, las recreamos. Es decir, las experiencias extrañas o curiosas que vivimos y sentimos, las recreamos por medio de las diferentes narrativas como opiné anteriormente: la literatura, el arte o el cine. Es por ello que resulta muy peculiar cuando uno como espectador llega al extremo de amar a un personaje, ¿por qué? Porque uno comprende que se identifica con el otro.

Por ende, desde mi experiencia, tanto la literatura como el cine son prácticas que se enmarcan socialmente, pues no somos nada sin el  otro. Pongo el caso de un niño, cuando un niño quiere ser como Peter pan porque la magia de la historia le ha hecho creer que vuela. Desde la concepción de este, el cine es magia y este se aventura a sentir y a vivir la historia.

La historia de un libro o una película se alberga en mí cuando yo empiezo a vivenciar ciertas sensaciones, emociones e impresiones que me producen las escenas como efecto de lo que va a  pasar en la historia. Es decir, el acontecimiento, que hablando en términos literarios  es lo que genera la tensión para mantener al lector ansioso y en la espera de lo que va a suceder con el gancho de la historia. Siempre que termino de ver una película o leer una historia quiero alargarla, quiero que no se termine ahí, quiero simplemente hablar de ésta.  

Mi experiencia respecto a las novelas y al cine tiene que ver con el atrevimiento y la osadía con que se pone a jugar el lenguaje, el cual, permite plasmar esas otras realidades que se desmantelan en cada escena y que emergen a su vez, de una duda, una crisis, un apuro o una penuria que el artista ha vivenciado con el fin de superar los miedos humanos, resaltar lo bueno que ha hecho o simplemente para liberarse.

Ver una buena película de la mano con la literatura representa para mí cierta magia, que pone en escena y que devela un espectáculo en el que el espectador se sumerge en una aventura o una realidad de carácter verosímil en donde las situaciones de la película o los mismos personajes tienen un sentido transformador, pues me hace sentir sensaciones, sentimientos en los que me quedo pensando con asombro. ¡Si una película o una novela no hacen nada en mí es porque carecen de atracción, o quizá, no les doy la oportunidad por alguna razón, de aventurarme y comprometerme a vivir su historia! 

lunes, 1 de agosto de 2016

El poder del habla

Teniendo como fundamento la Jornada Mundial de la Juventud, evento de orden cristiano-católico que tuvo lugar en Cracovia, Polonia apenas hace una semana, me permito plasmar mi total asombro y admiración acerca de la oralidad del sumo pontífice, el papa Francisco, o más bien, de su poderosa influencia en las personas gracias a su lenguaje oral y escrito. Este personaje ha sabido llegar a cada una de estas sin importar su culto religioso por lo que ha obtenido gran admiración. 

El lenguaje permite develar y describir la realidad que encarna una persona, la realidad que encarnan sus pensamientos; es muy bonito para mí aplicar lo majestuoso del lenguaje en el actuar del papa Francisco, en su discurso, en sus escritos y por supuesto, en los efectos que produce a la sociedad. Es decir, en la escucha de la gente. Digo esto no por especulaciones sino porque he tenido la experiencia y lo he vivido. Realmente sus palabras me motivan y me dan aliento para seguir; escucharlo me es una actividad placentera pero también leer sus textos me ayuda a transformar mis pensamientos y a dotar la realidad de significado. 

El significado, quiero aclarar, es en este caso expresado de manera oral o escrita, pues cada quien dota de sentido la realidad propia a través de los pensamientos reflejados en el lenguaje. Lo cual, me recuerda a Wittgenstein, quien afirma que el significado es algo subjetivo, no objetivo; esto me lleva a pensar que cuando el papa Francisco se expresa tiene poder hacia los otros ya que esos significados que cada ser humano dota de sentido pueden influir o no en la manera como los otros ven la vida. 


A pesar de la distancia física, me he dado cuenta que sus mensajes hacen presencia porque llegan a comprender mi realidad. Es así como el discurso que una persona posee evidencia el horizonte con que mira la vida. 



"Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo". Wittgenstain